Inauguramos una nueva sección en TheMusicAll.es , en la que aparte de ofrecer la crónica de los conciertos, vídeos, fotos y demás a lo que ya estáis acostumbramos, añadimos el audio en buena calidad, para que podáis revivir aquél concierto que tanto os gustó.
Y los primeros seleccionados han sido los madrileños No Dogs y nuestros amigos de Cuming Soon. Como siempre que se empieza algo lo que se consigue no tendrá la misma calidad que cuando ya seamos unos usuarios experimentados, pero como primeras grabaciones/masterizaciones yo creo que el nivel es mucho más que aceptable.
Abrieron la noche en un Black Bird a tres cuartos de aforo unos motivados No Dogs. Como podréis comprobar en las grabaciones este grupo le da una especial importancia a las voces, ya que son su elemento característico, con unas distorsiones logradas con un pad táctil que era la primera vez que veía.
La marca de la casa es hacer unos temas que mezclan las partes tranquilas con una explosión musical llena de matices (aunque al borde de la saturación del sonido). El concierto estuvo muy bien y duró alrededor de 50 minutos. Las canciones elegidsa fueron muy apropiadas, aunque quizá una de ellas, la más tranquila se me hizo un poco larga y pesada.
Para el momento en que empezaron a tocar los Cuming Soon el calor de la sala era asfixiante para el público, con lo cual doblemente para los artistas, sometidos a los ardientes focos. Quizá por ello mucha de la gente que había abarrotado la sala en el concierto anterior decidió quedarse fuera a la fresca (una mala decisión y una falta de respeto y de gusto por su parte, en mi opinión). De esta forma podemos definir el concierto como íntimo...
De los Cuming no podemos decir nada que no hayamos dicho otras veces, que son un pedazo de power trio (mejor grupo en directo de Cantabria en 2011 en los Premios Estelarock) que hacen una música que nos encanta y que el "Welcome to the Magic Theatre" es un discazo.
En esta ocasión no os voy a comentar el set list, os dejo descubrirlo por vosotros mismos, pero hay sorpresa en él, la canción "Perfect Day".
Sábado soleado, dos reporteros de The MusicAll nos hacemos a la carretera con ganas de una buena sesión de conciertos, los correspondientes a la tercera jornada del festival Ebrovisión, que celebraba su décima edición ya consolidado en el calendario nacional. Los rigores de la noche castellana, que en estas fechas ya enfría lo suyo, hacen que se agradezca el recinto bajo techo y con buenos servicios. Nada de colas, comida y bebida a precios aceptables y puntualidad con el horario establecido.
Llegamos al pabellón con el concierto de The New Raemon recién empezado. El grupo liderado por Ramón Rodríguez dio un concierto notable, su pop a ritmo de guitarra acústica pero lleno de detalles sonó de maravilla apoyado en una buena voz. Hacia el final sonaron algunas de sus canciones con más gancho como "Tú, Garfunkel" o "La cafetera". Los siguientes en aparecer fueron Triángulo de Amor Bizarro, cuyo estilo ruidoso y potente marcaba un gran contraste respecto a la actuación anterior. Los gallegos eran posíblemente el grupo que más ganas teníamos de ver, ya que los dos grandes discos que han publicado les confirman como una excepción dentro del panorama musical nacional. Pese a algún leve fallo de sonido al principio, la intensidad del concierto iba en aumento a medida que se iban sucediendo los temazos, tanto los del nuevo disco, Año Santo (2010), como los de su disco debut. "De la monarquía a la criptocracia", "El himno de la bala" o "El fantasma de la transición" fueron coreadas por un público cada vez más numeroso a medida que avanzaba la noche. A nosotros nos gustaron especialmente temas como el último citado, en el que Isa canta y Rodrigo se centra en exprimir el sonido de su guitarra. No faltó final apoteósico para despedir por todo lo alto un gran show.
Dando otro giro estilíco importante al menú musical de la noche aparecieron los ingleses The Heavy, que bien podían llamarse "Kelvin Swaby y sus Tres Maniquíes". La verdad es que al principio la cosa prometía, pero es dificil sostener un show de corte funk-soul cañero si el frontman lo da todo pero los músicos no sólo no le acompañan, sino que transmiten mas bien apatía. Al final la actuación se hacía un tanto monótona y forzada, con su cantante recurriendo a frases del estilo "Queréis más? No os oigo! Queréis más?!". Pequeña decepción. The New Pornographers era la banda que aportaba veteranía y nombre consagrado a nivel internacional. Los canadienses llevan juntos desde 1997 y eso se refleja en un sonido impecable, a veces incluso demasiado "profesional". Parecen que tocaran por inercia, como quien va a comprar el pan, o como si estuvieran haciendo playback, sin ser frios, pero tampoco demasiado entregados. Fué un concierto muy bueno, sin duda, donde tiraron de sus trabajos más recientes. Melodías agradables, juegos vocales chico-chica y la riqueza instrumental de un grupo numeroso.
Love of Lesbian fueron los que más público congregaron en el recinto de largo. Gentes de muy distintas edades coreaban las canciones de los catalanes, con un Santi Balmes al frente que se come el escenario. Reconozco que los LoL no son santo de mi devoción y me costaba asimilar la euforia de sus fans. Quizá el secreto de su éxito resida en el buen uso que hacen de los estribillos y los cambios de intensidad en los temas, que les aportan momentos de cierta épica. Finalizaron su actuación con un baile un tanto sonrojante. Como no podía ser de otra manera, los encargados de cerrar la fiesta y el festival por todo lo alto fueron We Are Standard. Estoy convencido de que hay muy pocas bandas en este país capaces de ofrecer un directo tán perfecto. Su objetivo es hacer bailar al público tema tras tema, sin caer en lo facilón ni resultar repetitivos, y salieron victoriosos una vez más. Alternando instrumentales impecables y estribillos festivos, tuvieron tiempo de presentarnos algunos temas nuevos con un toque más ambiental usando samplers, recordando a los también vascos Delorean. No faltó la versión de "I'm waiting for the man" de The Velvet Underground, pasada por su filtro electrónico y todo ello bañado de confeti.
Buenas impresiones las que nos dejó el Ebrovisión. Puimos ver algunos muy buenos conciertos en un festival asequible para el bolsillo, cómodo y muy bien organizado.
Hace una semana aprovechando unos días libres tras el fin de los exámenes, me escapé a Londres a echar una visita al gran Javi. El jueves 11 fuimos a ver un concierto en la sala Proud Candem, no teníamos ni idea de quienes tocaban, pero siendo Londres calidad debería haber.
Haber calidad la había, hablando en términos de cada músico por separado, pero el producto final... digamos que no nos convenció. Los encargados de abrir la noche fueron 'Jay and The Boys', música lenta, las palabras "baby" y "love" no cesaron. Canciones que podrían aparecer como banda sonora en cualquier película de Hugh Grant.
Los siguientes fueron Babeshadow, algo más movidos que los anteriores, buen nivel musical, de los tres que actuaron los que más destacaron.
La última actuación de la noche correspondía a 'I Blame Coco', que minutos antes de aparecer en escena nos enteramos que la cantante y lider de la banda es la hija de Sting. Canciones de pop-electrónico, orientadas totalmente a la voz. En las primeras filas había mucho movimiento.
Parece que escribo esto para desquitarme... pues sí! Pero quiero destacar el ambientazo que había en la Proud Candem, un llenazo del copón, una sala muy bien montada (ubicada en un antiguo establo de caballos), con una excelente acústica y en pleno Candem.
Algo que me chocó, fue que casi nadie aplaudía y Simon, un local, nos explicó que los británicos son una audiencia muy complicada y que para arrancar un aplauso de ellos tienes que ofrecer un buen producto. Durísimas declaraciones!
El último festival del verano tuvo lugar en Miranda de Ebro, tres días de música a manos de un cartel formado en su mayoría por bandas nacionales. 12000 personas asistieron de todos los puntos de la península a pesar del mal tiempo, pero no era motivo para echarse atrás, pues los conciertos fueron bajo techo.
El festival tuvo su apertura el jueves 17, en la sala Fábrica de Tornillos. Los encargados de la velada inaugural fueron Amigos Imaginarios, Bryan Estepa y The Red Crayon Aristocrat Club. Aparte de los conciertos y para acabar este primer día, en la sala Maquiavel pinchó el locutor de Radio 3, Chema Rey.
Amigos Imaginarios con los conocidos Santi Campos y Charli Bautista, ejecutaron sus temas pop, y trataron de arrastrar al todavía escaso público a esas horas de la noche.
Sesde Australia vino Bryan Estepa para presentarnos los temas de su primer disco acompañado de su guitarra acústica con la colaboración de Santi Campos y en alguna ocasión del amigo Bautista. Suena a cantautor, pero su voz tiene un toque característico que engancha, si bien tal vez se quede algo estancado en su estilo, y para los que no conozcan sus canciones pudo hacerse algo monótono.
Cerrando la noche The Red Aristocrat Club, suenan a sintes y electrónica. Se trata de un trío formado por percusionista, guitarra-instrumentista y una vocalista. Consiguió hacer bailar a toda la sala ya llena.
En la noche del viernes, se servían varios de los platos fuertes del festival y la asistencia así lo confirmó. Los conciertos tuvieron lugar en el multifuncional de Bayas.
Templeton, ya vistos en varios conciertos, demostraron que se desenvuelven con soltura tanto en escenario pequeño como en grande. Siempre se quedan en la cabeza las melodías de su disco Exposición Universal. Recalcar la excelente aportación del teclista/instrumentista.
Niños Mutantes sus temas ya suenan a himnos, y es que llevan unos cuantos años dando guerra en los escenarios y eso se nota.
Rondando las 23:00, Sidonie tomaba posiciones. En su concierto pudimos escuchar canciones de su nuevo disco "El Incendio" y también temas de su aclamado anterior disco "La Costa Azul". Sorprendió ver a la gente coreando los temas del recientemente publicado nuevo disco. También merece mención el pasaje psicodélico/instrumental que tocaron hacia el final del concierto, en el que demostraron que saben hacer algo más que melodías quedonas.
Le llegó el turno, al grupo nacional del momento: Vetusta Morla. Se puede decir que buena parte de los asistentes del festival, se acercaron a Miranda para ver la actuación de los madrileños. Un sólo disco nunca dió tanto juego, el público se conocía "Un Día En El Mundo" como si lo hubiesen escrito ellos, lo cual escuchando las letras no es de extrañar. Los momento áalgidos se dieron con las ya míticas Copenhagen, Sálvese Quien Pueda y La Cuadratura Del Círculo para cerrar el concierto, con esa magistral lección de geografía.
Aportando una visión de alguien no-fan, el concierto me resultó poco dinámico y si es necesario conocer las canciones para pasarlo bien en un concierto, algo falla. Se ve que los tipos tienen tablas y saben lo que hacen, pero con tanto instrumento en el escenario se podrían hacer auténticas maravillas saliéndose del guión del disco, pero si así les gusta y les va bien, no he dicho nada. También echamos en falta un poco más de interacción público-grupo, sólo pinchaba y cortaba -escasamente- el cantante.
Y para acabar los conciertos del viernes, dejamos el pop para pasarnos a la electrónica más bailable, a manos de Delorean, con un nuevo EP bajo el brazo titulado Ayrton Senna. En los temas nuevos apreciamos un menor nivel de guitarreo.
La noche continuó en la sala Orosco con las pinchatas de los DJ's Amable y Pommelux(e).
El sábado fue un día con más espíritu festivalero, con conciertos durante todo el día y la popular paellada en el centro de Miranda. Los conciertos de media tarde volvieron a la Fábrica de Tornillos, con los conciertos de Sin Arreglo, Arizona Baby y Zodiacs, siendo los dos primeros un tanto distintos a la tónica general del festival.
El concierto de Sin Arreglo pilló a muchos todavía sobando, que poco a poco fueron llegando para echarse unos bailes con el ska-punk de estos vallisoletanos. Entre los últimos temas, interpretaron un medley de versiones de Manu Chao.
Cercando Valladolid en las polvorosas tierras de Castilla tienen lugar las melodías de Arizona Baby, un peculiar powertrío practicantes del mejor blues/rock/country. La sencillez de los instrumentos presentes, no impide la consecución de un sonido que evoca a los clásicos del rock árido, dos guitarras acústicas (ni rastro de pedales) y una "batería" cuyos elementos se reducen a un cajón, unas congas, una pandereta y una caja, espectacular!
Con sus canciones nos contaron historias varias como la de un asesinato en el Pisuerga, el mistyc river castellano. También nos quedamos con Ouch! tema de su venidero disco al cual esperamos ponerle las manos encima pronto. Demostraron que son una banda de verdad rompiendo una cuerda tras otra, sello de autenticidad. Se alternaron las partes cantadas con exquisitios solos de guitarra, ejecutados a la perfección. El entendimiento público-banda fue inmejorable, se ve que los asistentes tanto conocedeores de la banda como primerizos, agradecieron la entrega, buen rollo y buena música de los Arizona Baby.
El último concierto de la Fábrica de Tornillos lo firmaron Zodiacs, que para el que no les conozca son los del tema en el que se han basado los del anuncio de Fanta. También andan presentando nuevo disco.
En la calle peatonal Franciso Cantera pudimos disfrutar de una rica paella, con el DJ cántabro Patrullero animando el percal.
Tras la pertinente siesta, volvimos a coger el bus para movernos al pabeyón multifuncional de Bayas.
Catpeople, con un sonido que recuerda a lo mejor de los Editors, pero con un toque auténtico, eran uno de los grupos mas esperados y no defraudaron. Repasaron los temas de su último disco "What´s the time Mr Wolf ?" que suposo una sorpresa para muchos.
Los siguientes en tomar el escenario fueron los The Right Ons, que también estrenaban disco. Cargados de ritmo y guitarrazos sencillos y directos nos hicieron bailar a todos. A mi parecer uno de los grupos que más futuro prometen, esperemos que no flaqueen. Mucha energía sobre el escenario.
Otra de las letras mayúsculas del cartel, Love Of Lesbian, dieron un concierto que no dejó indiferente a nadie. Al igual que con Templeton, ya les habíamos visto en el Paraninfo de Las Llamas, dentro del programa de conciertos de la UIMP.
Antes del primer acorde, el público ya estaba totalmente entregado, pese a ello Love Of Lesbian no abusaron de sus fans y sudaron la gota gorda ya debido al esfuerzo musical o a los asfixiantes trajes de astronauta. No sabemos discernir entre temas míticos y no míticos, pero juzgando la respuesta de los asistentes, se podría decir que todos sus temas son míticos. Musicalmente son un grupo atípico en la escena y en el tablero se caracterizan por una mezcla filosófica a partes iguales de ironía y descojono. Es curiosa toda la movida que han montado en torno a John Boy, mucha gente con pancartas y camisetas del club de fans. Como muestra del buen momento que pasaron saltaron al público y fueron llevados a hombros por la pista, tardaron un rato largo en volver al escenario.
A lo que vamos, que en el apartado técnico son normales, pero sus letras y entrega en el escenario, convirtieron las almas de al menos un par de herejes.
Los encargados de la clausura del escenario principal del festival fueron Cycle, que junto a Delorean, se encargaron de la representación electrónica. Desde su actuación en el Santander Summer Festival de hace unos años, ha habido cierto movimiento en la formación, pero la China Patino sigue ahí moviendo el pernal.
Al igual que la noche anterior, el festival se trasladó a la sala Orosco, con las pinchatas de los DJ's MrChase y Optigan1, poniendo el broche final al festival EbroVisión.
Lo unico negativo que se puede decir del ambiente y la organización, fue el aglutinamiento sufrido la noche del jueves en el pabellon pequeño.