Los conciertos del programa de 'La Noche Es Joven' tienen lugar en el hall de la estación de FEVE de Santander, en esta 18ª edición le tocaba el turno a la 'Noche de Punk-Rock', contando con Ídolos del Extrarradio y Soul Gestapo sobre el escenario. Buena asistencia, actividad en el escenario pero mala acústica.
Ídolos del Extrarradio abrieron la noche y nos contagiaron a todos con la energía con la que salen al escenario. Coincidiré con la mayoría al resaltar la garra que pone el bajista al cantar, al igual que su papel de un personaje fuera de lo habitual, lo cual te engancha a seguir el bolo.
Soul Gestapo "cogió" al público ya calentito. El trío una vez más no defraudó y el guitarreo invadió la estación.Su rock en estado puro nos invitó más de una vez a hacer algún que otro pogo, o cuando menos a mover un poco la cabeza. En los últimos temas contaron con guitarristas invitados.
En definitiva, la mayoría salimos de allí contentos, como esperábamos. Lo peor de la noche sin duda la acústica de la "sala". Pero en fin, buena música y gratis, que más puedes pedir.
Al poco de ver la película The Commitments (tras múltiples recomendaciones) nos enteramos que el grupo surgido de la película iban a pasarse por nuestra ciudad y estaba claro que no ibamos a dejar pasar esta gran cita con el soul.
La película The Commitments, dirigida por Alan Parker en 1991 adaptada de una novela de Roddy Doyle, narra la historia de un grupo de desempleados de Dublín que deciden fundar un banda de soul. Tras el éxito de la película junto a su banda sonora, 'The Stars from The Commitments' recrean en directo las canciones de la película.
No quedaba ni un sitio libre en el teatro Casyc y cinco minutos después de lo programado apareció en escena, como se llaman a si mismos, "la banda más trabajadora del mundo". Los únicos miembros originales (de los que aparecían en la película) eran el batería (Dick Massey) y el guitarra (Kenneth McCluskey, que en la película tocaba el bajo). El resto de la banda estaba compuesta por tres voces (dos femeninas y una masculina), teclista, bajo y en la sección de vientos, trompeta y saxofón.
El público permaneció sentado en sus cómodas butacas las dos primeras canciones, ya en la tercera The Commitments estaban algo mosqueados e hicieron reaccionar a los asistentes. "¡Esto es un concierto de soul, todo el mundo arriba y a bailar!". Analizando la situación y contando con que nuestras butacas estaban en la anteúltima fila (... falta de previsión) tan pronto como animaron al público a acercarse al escenario, no lo pensamos dos veces y disfrutamos del resto del concierto desde.
En las dos horas de concierto dieron un repaso a la banda sonora de la película y otros clásicos del soul, turnándose el micrófono principal entre las tres voces. En alguna canción se hizo cargo del micro el guitarrista. Abrieron el concierto con Grits Ain't Groceries y sonaron entre otras: Take Me To The River, The Dark End Of The Street, Destination Anywhere, Try A Little Tenderness, Mr Pitiful (dedicada a Rafa Benítez), Hard To Handle, I Thank You, Chain Of Fools, Fa-Fa-Fa-Fa-Fa, In The Midnight Hour. Terminaron con Mustang Sally que utilizaron para presentar a toda la banda con sus respectivos solos. El bis hubo que ganárselo a base de gritos y finalizaron el concierto con Land Of A Thousand Dances.
>Viti
Lo mejor de la banda era sin duda el espectáculo y la puesta en escena. Musicalmente no eran nada del otro mundo, pero supieron animar la fiesta tocando grandes clásicos del soul.
En cuanto a los músicos, yo me quedo con los vientos; saxo y trompeta, los dos muy jóvenes (el trompeta tenía 17 años), lo cual no les impidió marcarse algunos de los solos más explosivos. Quizá los más mediocres fuesen los dos propios actores de la película, el guitarra y el batería, aunque se agradeció ver a alguno de los personajes del film.
Y en cuanto al público, pocos jóvenes, la media de edad pasaba de los treinta para arriba, pero no fue un problema a la hora de bailar y de animar el show.
En resumen, una noche agradable para disfrutar de míticos temas souleros, y ya de paso rememorar la gran película The Commitments.